MUJERES DE...
- she in science

- 16 oct 2022
- 4 Min. de lectura
A lo largo de la historia, han sido muchas las mujeres a las que no se ha tenido en cuenta, y cuyos logros han sido atribuidos a hombres.
Hoy hablamos de Tsuneko Okazaki y Esther Lederberg, dos grandes científicas que como muchas, vivieron opacadas por sus maridos sin obtener el reconocimiento merecido.
Tsuneko Okazaki (Nagoya, Japón 1933 - )
Todas las personas que estén inmersas en el mundo de la biología estarán familiarizadas con los fragmentos de Okazaki. Y al igual que nosotros, seguro que pensabais que estos fragmentos recibieron su nombre por el señor que los descubrió, asumiendo que fue un hombre quien lo hizo. Pero no hubo un solo Okazaki, sino que este hallazgo fue gracias a Tsuneko y Reiji Okazaki, su marido.
Tsuneko es una científica japonesa conocida por el descubrimiento de los fragmentos de Okazaki, los cuales han ayudado a entender la replicación del material genético. Fue la primera mujer profesora en la universidad de Nagoya, y actualmente es profesora en el Instituto Médico de la Universidad Fujita.
Cuando acabó la Segunda Guerra Mundial, la nueva constitución japonesa permitía a las mujeres estudiar en la misma universidad que los hombres. Tsuneko aprovechó la situación para entrar en la universidad. Estudió biología en la Escuela de Ciencias de la Universidad de Nagoya, donde también realizó el doctorado en 1956. Ese mismo año se casó con Reiji Okazaki. Reiji también era investigador, y decidieron juntar sus proyectos y establecerse en un mismo laboratorio[1],[2].

Fotografía de Tsuneko y Reiji Okazaki en su laboratorio. Fuente: https://geneticsunzipped.com/transcripts/2019/3/28/picking-up-the-pieces-tsuneko-okazaki
El matrimonio decidió centrar sus trabajos en investigar cómo ocurría realmente la replicación del material genético. Sus descubrimientos en este campo les brindó la oportunidad de trasladarse a Estados Unidos a trabajar en las universidades de Washington y Stanford. En 1968 publicaron sus descubrimientos acerca de los fragmentos de Okazaki en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)[3]. Estos fragmentos son trozos pequeños de ADN que se sintetizan en la hebra discontinua durante la replicación, y que posteriormente se unirán, dando lugar a una nueva cadena de ADN.
Tras la muerte de su marido en 1975, Tsuneko continuó investigando por su cuenta en los proyectos que estaban llevando a cabo en su laboratorio, consiguiendo otros importantes descubrimientos acerca de la replicación del ADN.
Pese a sus grandes contribuciones en el campo de la biología molecular, mientras que otros compañeros de profesión recibían el Nobel, ella nunca obtuvo el reconocimiento merecido. Tsuneko contribuyó de igual forma que su marido en las investigaciones, aún así, siempre fue vista como la esposa de Reiji.
Aunque tarde, ha conseguido algo de reconocimiento. A día de hoy es considerada como una científica de referencia en el campo de la biología molecular, y ha recibido alguna distinción, como el premio L’Oréal-Unesco a Mujeres en Ciencia en el año 2000[4].
Tsuneko siempre ha preferido enfocarse en su trabajo en vez de en la arraigada cultura científica centrada en el hombre, como ella misma decía:
“Ese tipo de cosas sucedían a menudo, pero es trivial. Lo que es importante en investigación es encontrar un buen problema al que enfrentarse, y resolverlo”. [2]
Esther Miriam Zimmer Lederberg (Nueva York 1922- Standford 2006)
Fue una microbióloga pionera en genética bacteriana, con contribuciones tan importantes como el descubrimiento del virus bacteriófago λ.
Se graduó en bioquímica en 1942 en el Hunter College en Nueva York. Realizó un máster en genética en la Universidad de Stanford, terminándolo en 1946. Ese mismo año se casó con Joshua Lederberg, quien había conseguido ya una plaza de profesor en la Universidad de Wisconsin. Esther trabajó como colaboradora suya mientras hacía el doctorado durante el cual descubrió el ciclo lisogénico del bacteriófago lambda. En 1958, Joshua recibió el Premio Nobel por sus descubrimientos de la transferencia genética en bacterias. Mientras estaban casados, Esther y Joshua publicaron 12 artículos juntos[5],[6].

Fotografía de Esther M. Zimmer Lederberg y su marido. Fuente: https://www.nytimes.com/2006/12/08/obituaries/08lederberg.html
En un testimonio posterior en nombre de Esther, Luigi Luca Cavalli-Sforza, colaborador suyo, habló sobre la discriminación de género que sufrió mientras trabajaba con su marido:
"La Dra. Esther Lederberg ha disfrutado del privilegio de trabajar con un esposo muy famoso. Esto ha sido a veces también un revés, porque inevitablemente no se le ha atribuido tanto crédito como realmente se merecía [...] Debido a su larga colaboración con su marido fue imposible para ella tener el privilegio de una merecida posición independiente y estable”.[7]
En la facultad de Stanford le ofrecieron un contrato precario como profesora investigadora asociada en el Departamento de Microbiología e Inmunología. Algunos compañeros de profesión conocedores de sus méritos como Allan Campbell, intentaron mejorar sus condiciones.
Pese a la discriminación laboral y precariedad, Esther aportó valiosos hallazgos a la ciencia. Una de estas contribuciones fue el descubrimiento del Bacteriofago λ, un virus que infecta bacterias E. Coli. En ese momento todos los virus se consideraban únicamente líticos, pero ella descubrió que este fago tiene un ciclo de vida lisogénico (el material genético del virus se incorpora en el genoma bacteriano y pasa de una generación a otra sin causar daño) y otro lítico (en el que la infección por el fago genera la muerte de la bacteria) [8]. El fago lambda se convirtió en uno de los modelos de laboratorio más usados.
En 1951, Esther Lederberg y su marido desarrollaron el método de réplica en placa, técnica que facilita el manejo de un gran número de clones bacterianos para su clasificación en una gran variedad de medios[9].
Además de estas aportaciones, Esther contribuyó enormemente a la ciencia con el descubrimiento de la transducción genética entre bacterias, y con el descubrimiento del factor de fertilidad bacteriana.
Referencias:
Fragmento de Okazaki y yo (Bibliografía más completa de Tsuneko Okazaki) http://brh.co.jp/s_library/interview/32/
Picking up the pieces - Tsuneko Okazaki https://geneticsunzipped.com/transcripts/2019/3/28/picking-up-the-pieces-tsuneko-okazaki
Página web de PNAS Proceedings of the National Academy of Science
Piqueras M. Microbiología, femenino singular: Esther Lederberg, pionera de la genética bacteriana. SEM@foro. 2013 https://www.semicrobiologia.org/wp-content/uploads/2021/04/02-MFS-Lederberg.pdf
13 December 2006. The Guardian https://www.theguardian.com/science/2006/dec/13/obituaries.guardianobituaries
Sitio web en memoria de Esther lederberg: Testimonio de Luigi Luca Cavalli-Sforza sobre los logros de Esther Lederberg: http://www.esthermlederberg.com/LLCS%20Cavalli-testimonial25.html http://www.esthermlederberg.com/LLCS%20Cavalli-testimonial3.html
Lederberg, E. M. Lysogenicity in Escherichia coli strain K-12. Microbial Genetics Bulletin. 1950; 1: 5-8. http://www.estherlederberg.com/LambdaP.html
Lederberg J, Lederberg E. Replica plating and indirect selection of bacterial mutants. Journal of Bacteriology. 1952; 63(3):399-406. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC169282/






No sabía que Tsuneko Okazaki seguía viva!!!!!