Entrevista a la Dra. Ana Sastre Perona
- she in science

- 6 nov 2022
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Esta semana tuvimos la suerte de estar con la Dra. Ana Sastre Perona, investigadora y jefa de grupo en el IdiPaz. A pesar de tener un horario ajetreado, nos abrió las puertas de su despacho para tener una charla distendida sobre su vida, su trabajo y su visión sobre la mujer en la ciencia.

Figura 1. Dra. Ana Sastre Perona en el IdiPaz.
Ana nos cuenta que su primera intención era estudiar Veterinaria, intentando huir del oficio de sus padres, ambos científicos. Sin embargo, nos confiesa entre risas que no se preparó bien la selectividad y no le dio la nota para entrar, “me metí en Biología que me parecía también bonito”. Se dio cuenta que lo que verdaderamente le gustaba de Biología eran las asignaturas de genética y embriología, y en ese momento eligió especializarse en Bioquímica. Luego realizó el DEA en el IIBM sobre la fisiología del tiroides y cáncer de tiroides.
Con una beca FPU consiguió irse a EEUU, “me fui a Nueva York a un laboratorio de los mejores del mundo en células madre de piel”. Allí descubrió lo que es la ciencia de alto nivel y supo que era a lo que quería dedicarse. Luego de “sobrevivir” al Postdoc “maduras y llegas a un punto donde ya quieres dirigir tus proyectos y desarrollar tus propias ideas, me costó mucho volver a España pero conseguí el contrato”. Escuchándola hablar es obvio pensar que no había ningún motivo para volver pero “el nivel allí es muy competitivo, vi como mi jefe de aquel momento lo pasaba mal para conseguir financiación. Si querías estar en Nueva York el nivel que se requería era muy alto y no me veía, yo quiero hacer ciencia e investigación pero también tener una vida”, y no se arrepiente de su decisión.
¿En que están ahora trabajando?
Estamos trabajando en un tipo de tumores que se generan en la cavidad oral, en la nariz y en las glándulas salivares, que se engloba en cáncer de cabeza y cuello. Trabajamos en los carcinomas escamosos orales que serían los que se producen en la cavidad oral y de glándulas salivales. Tenemos más líneas de investigación, una de ellas sería identificar marcadores biomoleculares de tumores que son más agresivos que nos permitan saber cómo va a ser la progresión del paciente, ya que no existen muchos biomarcadores de progresión a parte de los histológicos. Por otra parte, estamos estudiando mecanismos de resistencia a fármacos. En principio lo que estamos buscando es biomarcadores de respuesta a la quimioterapia para saber distinguir qué pacientes van a responder o no y en paralelo, buscando genes que cuando los eliminemos hagamos que esos tumores se vuelvan sensibles a la quimioterapia. Para ello estamos utilizando sistemas de cribado con CRISPR y demás para ir eliminando genes y ver cuales dan sensibilidad a los distintos tratamientos.
A raíz de lo que has comentado de que tus padres eran científicos, ¿crees que eso te ayudó de pequeña a no sentirte inferior por ser chica?
Sí, efectivamente. En mi casa mis padres nos han criado a mi hermano y a mí exactamente igual, creyendo que los dos somos exactamente lo mismo. En mi casa cada uno de mis padres hace la mitad de las cosas, no hay esa diferencia entre sexos. Yo me he criado con esa mentalidad. Sé que esa sensación está y que esa desigualdad existe, pero yo no la he sentido porque en mi casa me he criado con otros principios. Conozco muchas amigas que no se les ha inculcado o enseñado estos principios en casa y sí que es cierto que les ha costado más aumentar la autoestima y sentirse lo suficiente como para que se valore lo que hacen. Sentir que se merecen lo que tienen.
A parte de tus padres, ¿has tenido algún referente mujer más que de pequeña consiguiera llamar tu atención?
No, sinceramente no. Para mí, mi referente ha sido mi madre. Siempre la he visto tan capaz, liderando su grupo, yendo a congresos, a una charla aquí otra allá…Mi madre ha sido mi referente como científica. Luego cuando empiezas en el mundo de la ciencia pues vas viendo grandes investigadoras y científicas y dices “quiero ser como ellas”, claro que sí. De hecho, mi directora de tesis fue una mujer, una mujer súper fuerte y decidida. Cuando me fui de estancia a EEUU, mi tutora de estancia también era una mujer que llevaba un laboratorio de 35 personas en una de las universidades más prestigiosas de EEUU.
¿Por qué crees que las mujeres aun siendo muchas quienes se dedican a la ciencia, no tienen el reconocimiento merecido o no llegan tan fácilmente a altos puestos?
Cuando llegas al aumento de responsabilidades creo que depende de cómo te hayan criado. El peso que cae sobre la mujer y sobre el hombre fuera del trabajo es muy distinto, entonces ese momento de responsabilidades de la mujer de elegir y de ver hasta dónde puede llegar, afecta muchísimo al paso de ser jefe. No hay facilidades, si tuviera tres hijos y necesitase tener ayudas, no las hay. Tú llegas a un centro de investigación y tienes que estar aquí 10 horas trabajando, lo de las 8 horas no funciona, y no hay ayudas específicas como guarderías. Un poco es eso, la mentalidad y la ayuda para que la mujer pueda ir más allá sin tener que sentirse mal porque deja atrás otra cosa. También te digo, eso está cambiando porque conozco compañeras que han vuelto con hijos del Postdoc y han conseguido Ramones y Cajales, compatibilizando familia y ser jefas de grupo. Está creciendo la cantidad de mujeres que son investigadoras principales.
¿Participas de alguna manera en la divulgación científica?¿Qué te hubiese gustado que te dijesen a ti en el colegio?
Nosotras, desde la parte que nos corresponde desde la investigación, estamos intentando hacer cosas como la Jornada del Niño y la Ciencia, donde damos charlas en los colegios y les contamos nuestra experiencia. Intentamos mostrarles, al menos a nivel de investigación, que existen referentes mujeres y que están haciendo ciencia. Yo participo junto con la fundación ASEICA, que organiza un evento en toda España coordinado que se llama “Conócelas”. El año pasado, cientos de investigadoras durante el mismo día, nos conectamos online a colegios de distintas edades desde primaria a ESO y dimos charlas contando un poco nuestra trayectoria, intentando demostrarles que no existen limitaciones y todos somos capaces de hacer lo mismo. Intentamos ser referentes para las tres niñas que te están escuchando ese día y les pueda parecer interesante. A mí me hubiese gustado tener este tipo de actividades en el colegio.
Es importante motivar a las niñas para que vengan a los laboratorios a ver cómo son y que vean si les puede gustar, porque muchas veces ni se lo han planteado porque piensan que el oficio de mujer es otro.
Son necesarias estas charlas también para que vean que los científicos somos gente normal y demostrar que tenemos una vida fuera del laboratorio como cualquier otra persona. Creo que ahora se está haciendo un esfuerzo y yo cada vez que me dicen de hacer una actividad de inmersión científica, me apunto.
¿Puedes dar un consejo a los compañeros de la carrera que no saben qué hacer en el futuro?
Lo más importante es que tenéis que buscar lo que os gusta hacer. La tesis no es lo único que se puede hacer, hay muchas oportunidades. También es muy importante concienciar a la gente de lo importante que es la investigación. Es importante gente con conocimiento científico que hable de la importancia de la ciencia en otro tipo de lenguaje. No os agobieis y si hacéis algo que no os gusta, no os sintáis mal. Tenéis tiempo de cometer errores y cambiar. No vais a ser los primeros ni los últimos en dejar una tesis a medias. Haz la tesis si luego vas a querer hacer algo y sabes que te va a venir mejor hacerla.
Os recomiendo hablar con la gente y pedir consejo, a los profesores, tutores y que os cuenten su experiencia para orientaros. Vete fuera si te gusta el laboratorio, aunque en España también se puede. No seáis tímidos y pedid consejo porque seguro que os ayudaremos en lo que podamos.



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